Nuestra historia


Hagamos un salto en el tiempo. Julio de 1967, en pleno boom del turismo. Manuel Rico y su amigo bailarín de flamenco, Pepe El Cordobés, inauguran El Cortijo. Aunque en principio y durante los tres primeros meses, su función fue la de tablao flamenco, el local va mutándose hasta convertirse en un bar de tapeo.

Año tras año, nuestro bar se consolida como un referente y emblema de la marinera localidad de Benicarló.

El nombre, ideado por El Cordobés, se amplió entonces con Hermanos Rico. Lo hicimos así porque, aunque ya por entonces estaba únicamente regentado por nuestra familia, el gran publico nos conocía como los cortijeros y no dejaba de ser un homenaje al socio de Manuel, nuestro padre.

A él, a Manuel, le encantaban los guisos marineros, no sólo comerlos, puede que más incluso, prepararlos. Era un enamorado del mar y de los manjares que escondía. Gran conocedor del duro mundo marinero por tener dos embarcaciones, era muy consciente de la valía que esos tesoros de la mar que llegaban a nuestros fogones, merecían todo el respeto de un buen hacer culinario.

Y así desde aquel verano del 67. Sin parar de investigar, crear y disfrutar. La cocina es nuestra pasión. Los cuadros, la segunda de ellas. Si has venido por aquí, sabrás de qué te hablamos.

Gastronomía


Son famosas nuestras especialidades como el All i Pebre de Rape con patatas, el Arròs a banda de recepta antiga, los dátiles de mar a la marinera, nuestras Almejas con alcachofas, el Suquet de peix, la Cassoleta d’Espardenyes, el Lenguado Meuniere, el Rodaballo al horno, la Dorada a la sal, los Langostinos de nuestra lonja al jugo de limón, nuestros Chipirones en su tinta o la Caldereta de langosta.

En fin, necesitaríamos mucho más espacio para tantos platos como nuestro hermano ha ideado, y con los que hemos deleitado los más exigentes paladares.

Nuestro Chef


Algunas personas nacen con duende.

Nuestro hermano Manolo, lo tiene.

En nuestra capilla se crece: estudia, investiga, experimenta y crea. Cuando lo hace, a menudo, sigue a sus platos hasta la misma mesa. Es habitual verlo departiendo con nuestros clientes y contestando, tan ilusionado como un niño, a cuantas preguntas le hacen respecto a los detalles de la preparación de cada plato. Es humilde cuando habla de ellos, no teme y comparte. No entiende la cocina sin poder disfrutarla también con los demás.

Este año, posiblemente, ha sido uno de los más felices de su vida. Si algo quiere Manolo, tanto como a la cocina, es a su pueblo. Y no hay nada más emotivo que contar con el reconocimiento de tu gente por tu trabajo. Así, a principios de año, recibió la Alcachofa de Oro 2015, otorgada por el  Exmo. Ayuntamiento de Benicarló. Él, que tanto ha experimentado con este magnífico producto de la tierra benicarlanda, no podía sentirse más feliz aquella noche.

Déjate querer


Si nos centramos ahora en nuestra Capilla, así llamamos a nuestra cocina, de sus ampliaciones nació nuestro propio obrador de pastelería y heladería, lo que nos permite idear y elaborar nuestras propios postres, pasteles, dulces, repostería fina y helados y sorbetes de las frutas de temporada.

Entre todos ellos, podemos destacar nuestros Helados merengados o la deliciosa Crep Suzette con helado de mantecado que cocinamos a fuego lento en presencia de los clientes que lo desean. No queremos olvidar otra de nuestras dulces recomendaciones: el Souflé Cortijo.

crepes